La Paradura del Niño Jesús es una celebración indispensable para los habitantes de los Andes venezolanos, especialmente en el estado Mérida. Más que una simple tradición navideña, es un profundo acto de fe y gratitud que se arraiga en el corazón de la comunidad.
Esta festividad va más allá de un mero ritual; es una manera de agradecer las abundancias y bendiciones recibidas de parte del Señor durante el año que transcurrió. La creencia popular asocia la continuidad de la prosperidad y la buena fortuna con la celebración de esta costumbre, fortaleciendo el vínculo entre la fe y la vida cotidiana.
Esta celebración tiene como principal objetivo «parar» al Niño Jesús en la cuna, que simboliza sus primeros pasos, así como también la transición de la infancia a una etapa de mayor autonomía y crecimiento, un paralelo que resuena con la vida misma y las esperanzas de la comunidad.
La importancia de la Paradura del Niño Jesús trasciende las barreras sociales y geográficas dentro de la región andina. Es una fiesta que une a campesinos y citadinos, en una expresión común de devoción. Para la feligresía de la Iglesia Católica que reside en Mérida, sin importar su lugar de origen, la Paradura representa un momento clave para reafirmar su fe y compartir la alegría de la Navidad extendida.
En esencia, la Paradura del Niño Jesús es un pilar de la identidad cultural andina, un puente entre el pasado y el presente, y una manifestación palpable de la fe que impulsa a la comunidad merideña.
Dentro de la geografía merideña existe una comunidad, en el Valle del Mucujún en el Estado Mérida (Venezuela) ubicado al noreste de la ciudad, en la Parroquia Gonzalo Picón Febres del Municipio Libertador
en el que se contempla un lindo paraje rodeado de montañas, hermosas praderas, clima templado y el calor de sus habitantes, siendo estas parte de las características que describen a la comunidad de El Vallecito,
En esta comunidad se realizan festividades religiosas con devoción como es la paradura del Niño Jesús, donde esta tradición perdura desde hace aproximadamente 100 años.

Estructura de la Realización de la Paradura en la Comunidad de El Vallecito:
Luego del 24 de diciembre con la llegada del niño Dios, las familias de la comunidad comienzan los preparativos para la celebración de la paradura en cada uno de sus hogares, iniciándose a partir del 1 de enero hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria.
- Invitación:
Los dueños de la casa son los encargados de comunicar a sus familiares y vecinos para que asistan a esta celebración, además asignan a los padrinos que son los que guían el ritual.
El señor Saturnino Avendaño (cultor de la comunidad) cuenta que anteriormente, la ceremonia de la paradura en la comunidad de El Vallecito, se caracterizaba por la participación de todos los invitados, que con fe y devoción se reunían para adorar al niño Dios, en el momento del ritual de los versos.
La ceremonia comienza con un ambiente musical, conformado por instrumentos como el violín, cuatro, guitarra, maracas y tambor, entonando bellas melodías propias de la región andina entre los que se destacan vals, merengue y aguinaldos. Para recibir a los invitados, los dueños de la casa reparten ponche crema.
- Comienzo del Ritual:
Se reparten las velas a todos los invitados. Al dar inicio a la celebración los padrinos se acercan al pesebre, los músicos comienzan el canto de los versos que indican los pasos que deben seguir durante el ritual.
Los padrinos se arrodillan ante el pesebre, encienden las velas que simbolizan la luz y claridad para afrontar las dificultades que pueden presentarse durante el año que está iniciando. Seguidamente, se disponen a tomar al Niño en sus manos y lo colocan en un pañuelo o en una canastilla para luego llevarlo en procesión al paseo por los corredores, patios y los alrededores de la casa. En algunos hogares acostumbran a llevar las imágenes de San José y la Virgen María al paseo, simbolizando los primeros pasos del Niño Jesús de la mano de sus padrinos, la Virgen María y San José. Después del paseo y la llegada del Niño al altar, los padrinos se arrodillan ante el pesebre y lo besan como signo de adoración, después lo hacen los demás presentes. Posteriormente, el Niño Dios es colocado de pie sobre la cuna por el padrino, este es el momento culminante de la ceremonia, los músicos entonan preciosos versos en los cuales se le pide a Dios que los proteja y los saque con bien hasta el año siguiente que regresan a ese mismo hogar como promesa por parte de los dueños de la casa y de esta manera culminan los versos de la Paradura del Niño.
- Rosario
Luego de culminar los versos, se inicia el rosario rezado o cantado de acuerdo a la preferencia de los dueños de la casa. Todos los presentes se sientan alrededor del pesebre para comenzar el rosario.
Paradura Cantada:
La paradura cantada es la más utilizada en los pueblos del Estado Mérida. Es un rezo bastante especial, distinto al rosario rezado, traído desde los campos remotos donde se originaron. Son intrincadas letanías muy poco conocidas para muchos de los asistentes. Se canta en un tono muy alto acompañados por un coro que entona una melodía de carácter casi litúrgico, como un lamento de ondas, raíces religiosas reforzadas por las notas celestiales de los violines. Es la ceremonia más larga de la paradura y también la más interesante por su significado espiritual. Sus versos han pasado de padres a hijos entre los músicos. Este rosario tiene su respectivo orden y características, en primer lugar, los encabezadores del rosario entonan a dúo la introducción del mismo, luego se hace el ofrecimiento del rosario al niño Jesús por ser su paradura y se anuncian los misterios que se deben rezar según el día. Seguido a esto, los músicos encabezan el padre nuestro y los demás contestan, de igual manera con el Ave María, sin embargo en ésta solo se canta un Ave María y los demás son rezados hasta el último misterio en donde cambia y se canta completo. Luego para la culminación o remate del rosario, se canta el gloria patri, Mater Gracia, Bendito, la salve y alabado. Por último, la persona que guía el rosario reza las letanías en latin y finaliza el rosario.
A continuación se muestra un documento con la letra del rosario cantado, empleado en la comunidad de El Vallecito:
Paradura Rezada:
Es aquella en la cual, sus pasos son diferentes a la paradura cantada, ya que en esta, el paseo del niño se realiza durante el rezo de las letanías. Cabe destacar que este rosario tiene una historia.
Anteriormente en los orígenes de la Paradura, los campesinos acostumbraban que, cuando esta se hacía rezada, se contemplaba única y exclusivamente los misterios gozosos del rosario Mariano, advocaciones del Niño Dios. Este rosario ha sido implementado en tiempos muy recientes el que fue encomendado por la virgen a Santo Domingo de Guzmán para que se encargara de propagar su devoción. No obstante, en el transcurso de las épocas y generaciones, se fueron ideando rosarios que contemplan única y exclusivamente al Divino Niño, de allí surge el rosario conocido para las paraduras como el Rosario al Niño Jesús. Este de igual manera sigue con la tradición de los misterios gozosos ya que son los que describen la niñez y la infancia del Verbo Hecho Carne; pero, con la diferencia de que, en este rezo las jaculatorias son más cortas y dirigidas a Jesús, además de que las letanías claman a las incontables, por lo tanto lo abarca más de quince años de trayectoria, aunque, es el más utilizado en las paraduras del centro de la ciudad, este rosario rezado tiene una duración de aproximadamente 40 minutos.
Por otra parte, como variante se acostumbra a cantar aguinaldos entre cada misterio y se canta la salve a la Divina Pastora.
Te invitamos a ver el siguiente video de la pastorcilla. Es un canto en honor a la Virgen María bajo la advocación de la Divina Pastora; normalmente se realiza luego de rezar la Salve en el rosario:
- Brindis:
Al culminar el rosario, se reparte el tradicional bizcochuelo y el vino. Luego, los dueños de la casa ofrecen un compartir y dulces tradicionales de la región andina, como el dulce de lechosa, cabello de ángel, arroz con leche, etc.

